Cardiología
Escala de Padua para riesgo de tromboembolismo venoso (Padua Prediction Score)
La Escala de Padua (Padua Prediction Score) estima el riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) en pacientes médicos —de servicios no quirúrgicos— hospitalizados. Sumas 11 factores de riesgo con pesos de 1 a 3 puntos (total de 0 a 20) y el resultado clasifica al paciente en riesgo bajo (menos de 4 puntos) o alto (4 o más); a partir de 4 puntos se recomienda tromboprofilaxis salvo contraindicación. Sirve para decidir la profilaxis al ingreso, no para diagnosticar una trombosis. Se derivó en 1180 pacientes de medicina interna (Barbar, 2010) y la guía ACCP 9.ª edición (CHEST 2012) respalda el corte de 4 o más.
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Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.
Cómo se interpreta
Se usa al ingreso de un paciente médico hospitalizado para estratificar su riesgo de TEV y decidir si conviene iniciar tromboprofilaxis. Un puntaje de 4 o más marca riesgo alto y sugiere profilaxis —farmacológica o mecánica— salvo contraindicación; por debajo de 4 no se recomienda profilaxis de rutina. Cuidado con la nomenclatura: «pacientes médicos» se refiere a los internados en servicios no quirúrgicos, no a médicos como profesión. No evalúa el riesgo de sangrado, que debe valorarse por separado antes de anticoagular.
| Resultado | Interpretación |
|---|---|
| 0 – 3 | Riesgo bajo de TEVPuntaje menor a 4. En la cohorte de derivación, la TEV sintomática a 90 días fue de 0,3 % (2 de 711 pacientes). No se recomienda tromboprofilaxis farmacológica de rutina; valorar caso por caso. |
| ≥ 4 | Riesgo alto de TEVPuntaje de 4 o más. En la cohorte de derivación, la TEV sintomática a 90 días fue de 11,0 % (31 de 283) en pacientes de alto riesgo que NO recibieron tromboprofilaxis y de 2,2 % (4 de 186) en quienes sí la recibieron; el riesgo fue 32 veces mayor que en los de bajo riesgo (HR 32,0; IC 95 % 4,1 a 251,0). Se recomienda tromboprofilaxis, farmacológica o mecánica, salvo contraindicación; antes debe evaluarse por separado el riesgo de sangrado. |
Límites de esta herramienta
- Aplica a pacientes médicos (no quirúrgicos) hospitalizados; «pacientes médicos» alude al servicio de internación, no a la profesión. En la derivación se excluyeron quienes ya requerían anticoagulación a dosis plena, con recuento plaquetario menor a 100 × 10⁹/L, con depuración de creatinina menor a 30 mL/min, embarazadas y menores de 18 años: los resultados no se extienden a esos grupos.
- Es una herramienta de estratificación de riesgo, no de diagnóstico ni de tamizaje de trombosis subclínica. En el estudio original la TEV solo se buscó ante síntomas o signos, por lo que el desenlace medido es TEV sintomática.
- No evalúa el riesgo hemorrágico. Antes de iniciar tromboprofilaxis farmacológica debe valorarse por separado el riesgo de sangrado y las contraindicaciones (sangrado mayor activo, plaquetopenia, aclaramiento de creatinina bajo, entre otras).
- Se derivó en un solo centro (Universidad de Padua, Italia), con 1180 pacientes y seguimiento de hasta 90 días. Los propios autores señalan que su validez requiere confirmación en otros estudios prospectivos grandes y que el modelo no se generó con criterios formales de derivación de reglas de predicción clínica.
- No hubo asignación aleatoria a profilaxis frente a no profilaxis: los pacientes de alto riesgo que la recibieron tenían un perfil de riesgo basal distinto, lo que limita la comparación directa entre grupos.
- La capacidad discriminativa varía en las validaciones externas. En un estudio israelí con registros electrónicos, por ejemplo, no hubo diferencia significativa de incidencia de TEV entre el grupo de alto (0,27 %) y el de bajo riesgo (0,28 %).
- Es la versión original y única de la escala (2010); no existe una versión actualizada del propio puntaje. Hay modelos alternativos para decidir tromboprofilaxis (IMPROVE en pacientes médicos, Caprini en quirúrgicos), pero son instrumentos distintos, no revisiones de Padua.
Fuentes. Barbar S, Noventa F, Rossetto V, Ferrari A, Brandolin B, Perlati M, De Bon E, Tormene D, Pagnan A, Prandoni P. A risk assessment model for the identification of hospitalized medical patients at risk for venous thromboembolism: the Padua Prediction Score. J Thromb Haemost. 2010;8(11):2450-2457. (doi:10.1111/j.1538-7836.2010.04044.x) · Kahn SR, Lim W, Dunn AS, et al. Prevention of VTE in Nonsurgical Patients: Antithrombotic Therapy and Prevention of Thrombosis, 9th ed: American College of Chest Physicians Evidence-Based Clinical Practice Guidelines. Chest. 2012;141(2 Suppl):e195S-e226S. Respalda el uso de la Escala de Padua con corte de 4 o más en pacientes médicos. (doi:10.1378/chest.11-2296) · Elias M, et al. Evaluation of the Padua Prediction Score ability to predict venous thromboembolism in Israeli non-surgical hospitalized patients using electronic medical records. Validación externa que reproduce la Tabla 1 y los pesos de Barbar 2010 (PMC9005505). (enlace) · Contenido revisado el 17 de julio de 2026.
Preguntas frecuentes
La Escala de Padua (Padua Prediction Score) es un modelo que estima el riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) en pacientes médicos —de servicios no quirúrgicos— hospitalizados. Sirve para decidir, al ingreso, si conviene iniciar tromboprofilaxis; no diagnostica una trombosis ni busca coágulos subclínicos. Suma 11 factores de riesgo y clasifica al paciente en riesgo bajo o alto según un punto de corte de 4 puntos.
Se marcan los factores de riesgo presentes y se suman sus pesos, de 1 a 3 puntos, para un total de 0 a 20. Suman 3 puntos el cáncer activo, el TEV previo, la movilidad reducida y la trombofilia conocida; 2 puntos el trauma o la cirugía reciente; y 1 punto cada uno la edad de 70 años o más, la insuficiencia cardíaca o respiratoria, el infarto agudo de miocardio o ACV isquémico, la infección aguda o enfermedad reumatológica, la obesidad (IMC ≥ 30) y el tratamiento hormonal en curso. El paciente es de riesgo alto si el total es 4 o más, y de riesgo bajo si es menor a 4.
Se refiere a los pacientes internados en servicios médicos o no quirúrgicos, no a los médicos como profesión. La escala se derivó y validó en pacientes de medicina interna, y no en población quirúrgica. Además, de la derivación se excluyeron los pacientes que ya requerían anticoagulación plena, con plaquetas por debajo de 100 × 10⁹/L, con depuración de creatinina menor a 30 mL/min, las embarazadas y los menores de 18 años, por lo que el modelo no está validado en esos grupos.
En la cohorte de derivación, los pacientes de riesgo bajo (menos de 4 puntos) tuvieron una TEV sintomática a 90 días de 0,3 % (2 de 711). Entre los de riesgo alto (4 o más), la incidencia fue de 11,0 % (31 de 283) en quienes no recibieron tromboprofilaxis y de 2,2 % (4 de 186) en quienes sí la recibieron; el riesgo fue 32 veces mayor que en los de bajo riesgo (HR 32,0; IC 95 % 4,1 a 251,0). Por eso, con un puntaje de 4 o más se recomienda tromboprofilaxis salvo contraindicación.
No. La Escala de Padua estima únicamente el riesgo de tromboembolismo venoso, no el de hemorragia. Un puntaje alto indica que el paciente se beneficiaría de tromboprofilaxis, pero no dice si es seguro anticoagularlo. Antes de iniciar profilaxis farmacológica hay que valorar por separado el riesgo hemorrágico y las contraindicaciones, como sangrado mayor activo, plaquetopenia o aclaramiento de creatinina bajo.
No. La de 2010 es la versión original y única; no hay una revisión del propio puntaje. Existen otros modelos para decidir tromboprofilaxis, como IMPROVE en pacientes médicos y Caprini en pacientes quirúrgicos, pero son instrumentos distintos con factores y umbrales propios, no actualizaciones de Padua.
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